viernes, 3 de abril de 2009

De paseo saboreando un café.



Son las 17:30, el día esta nublado y decido salir a dar un paseo por el Barrio Bellas Artes. Salgo de mi casa un poco abrigada, llego al metro y me doy cuenta que no escogí una buena hora para salir. Los vagones están llenos, todos vamos muy apretados. Doy vuelta mi rostro y veo que todos se ven cansados por sus largas jornadas lo que los hace poco tolerantes .
Llego a mi destino: ‘’El metro Bellas Artes’’, después de la gran aventura que es andar en metro a esta hora. Al salir observo a mi alrededor y me encuentro con un mural muy original el que esta formado por árboles dibujados por diferentes personas (asesoras del hogar, dueñas de casa, ingenieros, etc.). Este mural cubre la pared que da salida al metro y pienso: `` es muy propio de este lugar y hermoso también’’.
Doy comienzo a mi recorrido. Dirijo mi mirada hacia las distintas construcciones y me complace ver una vez más lo armonioso del lugar donde se mezcla lo de antaño con lo moderno. Me encuentro con un negocio de abarrotes, una central de Internet en la que hay muchas personas en su interior (por lo que vi estaban chateando), tiendas de vestir, el infaltable restaurante que nunca esta vacío donde hay personas conversando y riéndose a carcajada (¿será porque hoy es viernes?). Sigo mi recorrido y me encuentro con un café del que emana un rico aroma que me invita a pasar, decido comprar un café el que pido para llevar para así poder seguir con mi recorrido. Veo muchas personas caminando se ven muy apresuradas, supongo que van a sus casas porque la tarde promete lluvia .La gran mayoría son oficinistas, lo deduzco por sus ropas, sus rostros se ven cansados y van a prisa. También me encuentro con dos brasileños su idioma y su tono de piel los delata mostrándonos que no son del país. En el interior de los kioscos se ven sus dueños tratando de pasar el frío, unos conversan con las personas que les van a comprar y otros los menos afortunados solo mirar insistentemente a las personas que pasan. Sigo avanzando y me encuentro con muchos jóvenes los que conversan alegremente , parejas de pololos , ancianos comprando en los negocios, lo que hace que la vida transcurra rápidamente en el barrio Bellas Artes.
Al caer la tarde el Barrio Bellas Artes va adquiriendo un ambiente diferente el que se mezcla armoniosamente entre el aire húmedo que se respira en el momento y el ambiente bohemio que es propio del barrio lo que hace que me vaya convencida de que este barrio tiene espíritu propio el que se siente en cada momento.
Publicado por: Fabiola Jara Cerda.

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